FISURA ANAL
¿Qué es la fisura anal?
La fisura
anal es un desgarro en el revestimiento epitelial del canal anal, semejante a
una úlcera, que afecta a hombres y
mujeres por igual y ocasiona grandes molestias por el dolor
intenso pese a su pequeño tamaño. Pueden evolucionar en forma aguda o crónica.
¿Cuáles son sus causas?
El estreñimiento y la baja ingesta de fibras son
factores claves en la aparición y el mantenimiento de la fisura anal, ya que se
asocian a la reiteración del traumatismo sobre el canal anal. Sin embargo,
algunos pacientes pueden presentar fisura anal posterior a evacuaciones
diarreicas por el efecto irritativo de las heces líquidas.
La fisura anal también se puede evidenciar en
estenosis anales posteriores a cirugías del ano, que se acompañan de fibrosis y
falta de elasticidad del anodermo. En algunas mujeres pueden aparecer fisuras
por el trabajo de parto. Cualquier motivo que pueda predisponer o disponer a la
mucosa del ano a un traumatismo (paso de heces muy sólidas, diarreas muy
líquidas e irritantes, tratamientos quimioterápicos, otras alteraciones anales
previas como hemorroides, sexo anal, etc.) puede influir en la aparición de una
fisura anal.
El dolor
producido por la ulcera desencadena una contracción refleja de la musculatura
anal y una disminución de la irrigación, lo cual impide una correcta
cicatrización de la fisura y una perpetuación de esta enfermedad. Por este
motivo, los tratamientos aplicados van dirigidos a vencer esta contractura o
hipertonía muscular.
¿Cuáles son sus síntomas?
La fisura anal se caracteriza fundamentalmente por el
intenso dolor que aparece con la defecación, de duración variable, con espasmo
notable del esfínter anal. En algunas ocasiones puede presentarse un
sangramiento escaso, posterior a la defecación. Además, en ocasiones, también
se asocia con la presencia de prurito o escozor en el ano y sensación de ano
húmedo.
La forma crónica de la fisura anal, se caracteriza por
el mantenimiento a lo largo del tiempo, del dolor a la evacuación, que puede
ser en forma continua, pero que con mayor frecuencia es referido por el
paciente que evoluciona en forma de crisis.
La
localización típica de estas úlceras es en el margen anal posterior y anterior,
de modo que ante una úlcera anal de localización atípica (márgenes laterales
del ano) o que curse de forma indolora se ha de descartar que no se deba a
otras causas como la enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y
colitis ulcerosa), sífilis, herpes o úlceras tumorales.
¿Cómo se diagnostica?
Después de la evaluación, el coloproctólogo llegará al
diagnóstico: el dolor referido por el paciente durante la defecación y la visualización
de una lesión ulcerosa en el canal anal.
Se debe
establecer diagnósticos diferenciales ante la presencia de dolor y úlceras,
como por ejemplo la enfermedad hemorroidal trombosada, el absceso perianal,
enfermedad inflamatoria intestinal o tumores del canal anal. Ante una úlcera anal en una localización
anómala o que presente una sintomatología atípica es recomendable la
realización de pruebas que descarten otras posibles causas antes mencionadas:
colonoscopia, cultivo microbiológico o
biopsia si es preciso.
¿Qué debe hacer el paciente?
Lo primero que debe hacer el paciente es buscar ayuda
profesional. El médico le hará recomendaciones para evitar el estreñimiento
mediante una dieta rica en fibra y con abundante líquido. En algunas ocasiones
el coloproctólogo prescribirá medicamentos que favorecen la realización de
heces blandas. Así mismo, se recomienda realizar baños de asiento con agua tibia
durante 10-15 minutos después de cada deposición y realizar aseo con agua
(evitar el uso del papel higiénico).
¿Cuál es el tratamiento?
Es frecuente que los pacientes se apliquen tratamientos
tópicos a base de pomadas o cremas que contengan anestésicos locales,
antiinflamatorios (corticoides etc.) que puede producir un alivio inmediato
pero que favorece la aparición de la forma crónica de la fisura, por lo que no
son recomendables.
Existe suficiente evidencia médica para recomendar la
colocación tópica de compuestos a base de nitroglicerina, toxina botulínica y
bloqueadores del canal de calcio. Sin embargo, algunos de esos medicamentos
pueden producir efectos adversos indeseables, como por ejemplo cefalea, que
obligan a suspender su uso. Además, el tratamiento médico tiene recurrencias,
por lo que hay que aplicarlos en forma consecutiva. Estos tratamientos tienen
una efectividad inicial de cerca del 80 por ciento si bien, con el paso del
tiempo, ésta efectividad disminuye al 50 por ciento.
Cuando la
fístula es crónica o falla el tratamiento médico, se recurre al tratamiento
quirúrgico. Mediante éste, se intenta lograr una disminución del tono
esfinteriano, a través de una sección controlada de las fibras del músculo
esfinteriano, lo que se conoce como esfinterotomía lateral interna. Los
resultados de esta intervención son excelentes y la mejoría en la
sintomatología prácticamente es inmediata, si bien su carácter irreversible y
la posibilidad de incontinencia aconsejan su realización sólo por médicos
especialistas.
¿Cuáles son las expectativas del tratamiento?
El único
tratamiento con tasas de efectividad cercanas al 98%, es el tratamiento
quirúrgico.
La recurrencia suele asociarse a la persistencia de los hábitos dietéticos
inadecuados o a la presencia de otra causa de fisura que requiere estudios más
profundos. Cuando la cirugía es realizada por un especialista, las
complicaciones son muy bajas.
¿Se puede prevenir la fisura anal?
Para prevenir las
fisuras anales es necesario asegurarse de mantener el área anal limpia y seca,
realizar aseo con materiales suaves o con agua, evitar las factores que irriten
el canal anal, corregir el problema de estreñimiento y de diarrea.
Dr José De Franca
Cirujano Coloproctólogo

Para tratar las fisuras anales existe otra alternativa, se trata de un preparado de plantas medicinales. Se llama ungüento Naturfal
ResponderEliminarPara la fisura anal se puede tomar el nikson las pastillas
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